Cuando a alguien le gusta nuestra fotografía y quiere contar con nosotros para el día de su boda suele preguntar sobre nuestra forma de trabajar, así que voy a tratar de contarlo:
Nos gusta hacer un reportaje antes de la boda (unos dos meses antes, a ser posible), el llamado preboda o engagement, y de hecho va incluido en todos nuestros reportajes, porque os ayuda a perder el miedo a la cámara, y así os comportaréis de manera más natural el día de la boda. Este tipo de fotos nos las hemos hecho todos en alguna ocasión, pero nunca conseguimos que sean de auténtica calidad. Os pongo un ejemplo: seguro que si vais de viaje os gusta haceros fotografías juntos, pidiéndoselo a alguien, apoyando la cámara en algún sitio o estirando el brazo para entrar los dos en la foto, ¿te las imaginas hechas por un profesional, junto a tu pareja, en tu ciudad favorita?… París, Roma, Venecia… Eso es un preboda.
Si quieres la naturalidad y espontaneidad de nuestra fotografía, entenderás que para nosotros el preboda se haya convertido en imprescindible.
Nuestra casa está llena de estas fotografías, además nos hicimos un libro de firmas en el que a lo largo de la boda nuestros amigos y familiares fueron dejando sus dedicatorias mientras disfrutaban de las imágenes de nuestro preboda.
Pero no hay preboda sin Boda y nuestra intención para ese día será contar una historia, la historia de todo lo ocurrido a través de nuestra fotografía.
Casa del novio:
Aunque nunca sabemos cuando empezamos ni a que hora terminamos, el día suele comenzar en casa del novio, ya que él suele llegar antes a la ceremonia para esperar a la novia. Retrataremos todo aquello que haya decidido que formará parte de él, sus zapatos, su corbata, el reloj que le regaló la novia…
Casa de la novia:
A continuación iremos a casa de la novia dónde los detalles toman protagonismo, el peinado, el maquillaje, el vestido, los zapatos, el ramo, algo prestado… Aquí las posibilidades son infinitas y aunque los nervios están a flor de piel es dónde nos crecemos, donde nos sentimos como pez en el agua.
Ceremonia y exteriores:
Acompañaremos a la novia hasta la ceremonia dónde se vivirán momentos cargados de emoción: la entrada de la novia, las miradas de orgullo del novio, unas manos entrelazadas… Más adelante iremos a algún lugar para retrataros como matrimonio, aquí daremos rienda suelta a la imaginación para que tengáis unas fotografías fantásticas y llenas de naturalidad, dónde resaltar lo que sentís el uno por el otro será lo más importante.
Cóctel de recepción:
Posteriormente os acompañaremos al restaurante, donde normalmente ofrecéis un cóctel o recepción para vuestros invitados. Aquí nos gusta trabajar mezclándonos entre la gente consiguiendo fotografías espontáneas y naturales de detalles de los que es fácil que nos os deis cuenta. Para eso estamos nosotros, para contar la historia.
Restaurante y fiesta:
Si decidís que estemos con vosotros hasta la fiesta fotografiaremos los momentos más desinhibidos del día, completando vuestro reportaje con risas, baile y… ¡¡¡fiesta!!!. Despues de la fiesta estaremos deseando descargar todas las fotografías en nuestros ordenadores para comenzar a dar forma a la historia que vamos a contar.
Pasados unos días y después de seleccionar y procesar las mejores fotografías os entregaremos en un DVD o pendrive “todos” los archivos digitales del preboda y de la boda (400, 600, 1.000, no lo se) para que seáis los dueños de por vida de vuestras imágenes. Si además queréis un álbum, digital o tradicional, que siguiendo nuestro estilo de maquetación, cuente vuestra historia de una manera elegante e impactante, estaremos encantados de orientaros sobre la infinidad de posibilidades que hay en el mercado.
Queremos que sepáis que en todo momento habremos puesto el empeño, la energía y la pasión de una pareja que, como vosotros, se quiere con locura y que además, ama su trabajo.
Esperamos poder compartir con vosotros un momento tan importante de vuestras vidas.
Un abrazo.

por Manu Jiménez
Hasan - Es fundamental una buena sesif3n fogtore1fica del evento, y a mi modo de ver, es importante captar tambie9n las fechas previas a la boda, tal vez un par de meses antes. Unas fotos desenfadadas, informales, pero bien pensadas aportan un plus a las propias de la ceremonia. Porque despue9s de todo el follf3n, con el paso del tiempo, queda el recuerdo…y las fogtorafedas.